The Dark Knight






Vuelve uno de los superhéroes más afamados de todos los tiempos en la reciente entrega cinematográfica nuevamente a manos del director británico Christopher Nolan: The Dark Knight. Después de tres años de espera, Nolan nos sorprende con nuevas aventuras, más acción y el villano más esperado: el Guasón.
Christian Bale vuelve como el aparentemente irresponsable multimillonario Bruce Wayne (hoy viviendo en un penthouse de soltero) y su alter-ego Batman, después de darse a conocer en la cinta anterior y de tener la extenuante misión de salvar a Ciudad Gótica de la corrupción y el crimen. Esta vez contará con la ayuda del Teniente Jim Gordon (Gary Oldman) y del recién electo Fiscal del Distrito Harvey Dent (Aaron Eckhart), y con esto la oportunidad de dejar atrás su misión para comenzar una vida normal. Pero la llegada del Guasón a ciudad Gótica trae más que desastres y violencia; también un duro misterio y desafío para Batman, al ser éste villano su peor Némesis hasta ahora lo cual hará que los peores miedos se hagan realidad.
Christopher Nolan es muy selectivo al relatar la historia, ya fuimos testigos de esto en Batman Begins; y no sólo por mostrar un escenario diferente al ya conocido en las cintas anteriores, sino por la relación, humanidad, complejidad y psicología de los personajes. Tal es el caso del mismo Christian Bale quien, a mi juicio, es el actor que encarna de mejor manera al Caballero de la Noche. No sólo por su juventud y su capacidad física, sino por la complejidad y dualismo que introdujo al personaje. Antes conocíamos al superficial Bruce Wayne: hombre de negocios, adinerado, exitoso con las mujeres, intelectual. Hoy aparece como un hombre atormentado por su pasado, lleno de miedos y con una clara misión de reivindicar a la ciudad que, de una manera u otra, acabó con su felicidad y la de miles de personas. En The Dark Knight, vemos aún más acentuadas las diferencias entre Bruce Wayne y Batman; tal y como aparece en los primeros cómics, el “play boy” que aparentar ser,como coartada de las andanzas de Batman.
Michael Caine vuelve como el más fiel aliado de Wayne, Alfred; más paternal y consejero que en la cinta anterior, siempre pendiente de las necesidades de su protegido. Hay momentos en la cinta, donde vemos el lado sobre protector de Alfred, teniendo que elegir qué verdades Bruce será capaz de enfrentar en su vida personal para continuar con el cometido que ambos emprenden para salvar a Gótica.
Otro guía para Wayne es el correcto Lucius Fox, interpretado correctamente por Morgan Freeman, el cual le proporciona a Bruce, como también a Batman, la estabilidad necesaria para cumplir las distintas misiones que emprende; como negocios convenientes, hasta un traje adecuado para hacer más ligero y rápido al Caballero de la Noche
Uno de los cambios en la cinta recae en la actriz Maggie Gyllenhall en el papel de Rachel Dawes, otrora interpretado por Katie Holmes. Este personaje no tiene un mayor desarrollo, ya que en las dos cintas se muestra de la misma manera; incorruptible, segura, moral y confundida por Bruce Wayne.Ciertamente, esta interpretación nos da mayor comodidad que la anterior. Lamentablemente, no brilla por los motivos que a continuación se revisarán.
Lo nuevo, lo mejor
Aaron Eckhart interpreta a un soberbio Harvey Dent, el nuevo héroe no –enmascarado que da esperanzas de salvación a Ciudad Gótica; es en él en quién se vierten las expectativas. Su aversión por el crimen, la corrupción y su compromiso con la ciudadanía lo hacen ganarse la confianza de toda ciudad Gótica, de Batman y el corazón de Rachel. Sin embargo, al correr de la cinta,somos testigos de su gran capacidad para enjuiciar a gran cantidad de criminales en una misma audiencia ,como el extraño gusto de dejar cosas simples al azar lanzando una moneda.
Podríamos decir entonces que la interpretación de Eckhart es soberbia como su personaje, segura y limpia. Podemos notar el cambio de personalidad cuando todo es un caos; sin querer revelar mucho por supuesto.
Gary Oldman se repite en el papel de Jim Gordon, esta vez como teniente de la policía, en el departamento de Crímenes. Sigue siendo uno de los aliados más leales de Batman, ya que en ellos existe una confianza recíproca. No queda mucho que decir sobre la capacidad interpretativa de Oldman, ya que es costumbre (agradecida por cierto) de interpretar a cada uno de sus personajes con una elegancia y meticulosidad que traspasa la pantalla, brilla por donde se le mire; ya sea desde lo más complejo hasta lo más simple. Se presume con convicción que disfruta de éste personaje, ya que no es más poderoso que en su moral e intelecto para proceder, y es bastante inteligente la pasividad y carisma que le da al personaje, que en otras entregas es más bien un atasco que un aporte significativo. En la cinta nos da más de una sorpresa.
Lo mejor para el final.
Hemos podido observar las distintas críticas favorables al fallecido actor Heath Ledger en su interpretación del Guasón en esta cinta; y es más que por el hecho de que esté muerto y destaque por las cintas que ha realizado, su interpretación se reduce a una sola palabra: Descollante. Desde el primer momento en que apareció en la cinta, no se pueden despegar los ojos de la pantalla sin sentir una leve perturbación en nuestro sistema nervioso: realmente provoca sensaciones confusas y un desconcierto casi desesperante por las impredecibles acciones y pensamientos de este personaje. Es que, y a diferencia del Guasón de Jack Nicholson, no sabemos absolutamente nada del origen de este personaje; ni su nombre, ni de dónde viene, no pretende volverse rico, ni vengarse de nadie; sólo pretende demostrar que Gótica puede corromperse, aunque cuenten con un vigilante nocturno de la talla de Batman; y en ese sentido todo encaja al momento en que Guasón le expresa a éste “Me completas”; ni Batman será corrompido, ni el Guasón se reivindicará jamás.
Y entrando al tema de las comparaciones, mi veredicto al respecto es que no es plausible de manera fundamentada comparar al Joker de Nicholson con el de Ledger, ya que ambos se construyen de unas maneras abismalmente diferentes; Burton le dio un nombre, una motivación y una venganza al Joker de Nicholson, quién claramente, lo interpreta con elegancia y cuidado. Aún así, es difícil entrever la psicosis expresamente señalada a este Guasón, ya que, más que por psicosis actúa por conveniencia y estrategia. En ese sentido afirma la premisa que “todo genio es loco”, aunque vemos más a genio que a loco en Jack Napier/Joker.
Con Ledger es completamente diferente. No sabemos nada del Guasón, sólo que es un tipo con cicatrices en su boca que se maquilla para asustar y darse a si mismo cierta gracia o humor negro. Es un tipo que transpira demencia, y con ello una inteligencia a toda prueba, ya que es capaz de identificar y conocer a sus adversarios de una manera que realmente descoloca; las debilidades de otros para abrirse camino y triunfar. Es amoral y psicópata; él es su fin en sí mismo y lo que quiere demostrar se hace realidad lo cual se interpreta como un triunfo moral para él en la cinta, afirmando lo que Dent expresa en un momento: “Mueres siendo un héroe o vives lo suficiente para convertirte en villano”; una verdad de la vida misma. El único “pero” recae es Ledger mismo. Es tanta la expectación que creó este personaje luego de la muerte del actor, como la genialidad misma de la interpretación, que en unos momentos pareciese que estuviesemos viendo una película sobre el Guasón y no del mismo Batman; se roba la película en cierto ámbito que muchas veces llega a confundir. Sin embargo, tal circunstancia no es para nada desagradable al momento de ver la cinta, ya que Ledger, en sí mismo, constituye tanto la guinda como parte fundamental del relleno de la torta. Además, incluye esta tan preciada oscuridad que caracteriza a la historia del superhéroe y que extrañamos de la primera cinta.
The Dark Knight es una cinta bastante potente, desde el inicio vemos que la acción no está ausente, que los cuestionamientos se dan desde variadas perspectivas y con tirabuzón. Es recomendable, sean seguidores de Batman o no; ya que es una cinta bastante completa; desde el ámbito actoral, como en las grandiosas secuencias de acción, y en aventuras. A mi juicio es una de las pocas cintas de superhéroes que van más allá de las destrezas y poderes del protagonista; incluyen controversias de índole moral, ético, personal que hacen más humanos y reales a los personajes y a las situaciones mismas. No involucran un mundo de fantasías inverosímiles, sino un escenario de oscuridad real y concreta, donde las opciones son cada día más necesarias, y la dicotomía entre el bien y el mal desespera entre quienes componen la historia.
Si existirá una tercera parte, podría ser y es lo más probable. Sin embargo, esperamos cautela por parte de los productores y de su director, ya que esta cinta marca un precedente importantísimo en este género; y cuando esto ocurre no es sabio tomar todo por seguro, sino se tiene el recelo suficiente para equiparar o superar el trabajo anterior. The Dark Knight supera claramente a Batman Begins; ahora la vara queda muy alta para una eventual tercera parte.
Banda Sonora
Nuevamente la dupla que hace tres años me sorprendió, reaparece con la Banda Sonora de Dark Knight: James Newton Howard y Hans Zimmer. Con composiciones pensadas en virtud de la cinta anterior, hay novedades en dos ámbitos:
- Dos temas relativamente nuevos para “Harvey Two Face” y “Why So Serious”
- Los títulos de las pistas ya no son especies de murciélagos como la vez anterior sino que, en su mayoría son alegorías de frases que Guasón utiliza a través de la cinta.
El leitmotiv de la música no dista considerablemente de la anterior, salvo por las intervenciones de Joker que tienen un dejo de modernidad que raya en la incomodidad muchas veces, ya que pareciese que se escucha más ruido que armonía, lo cual concuerda de manera excelente con el perfil que Nolan le da al Guasón. Ciertamente el Soundtrack es un complemento indispensable para la atmósfera que tiene la cinta, y no aburre tanto como otras Bandas Sonoras de Secuelas que, básicamente, repiten lo mismo que las cintas anteriores.
Lo que más rescato de este disco es la distensión armónica de los temas en donde se retoma al Guasón, no parece música, ya que en sí este personaje no tiene nada de común. Recomiendo los siguientes tracks:
- Why So Serious
- And I thought my jokes were bad
- Agent of Chaos
- A dark Knight


Michelle Parada

Verhoeven

Holanda (1938 -). Director holandés nacido el 18 de Julio de 1938 en Amsterdam. Se inició en el mundo del cine en pequeños intentos de producción en cortometrajes y documentales para la Armada Holandesa y la TV. En este último medio se destacó con la serie Floris, con Rutger Hauer. Su debut en el cine se produjo con BUSINESS IS BUSINESS (1971) pero se hizo de renombre con TURKISH DELIGHT (1973), un estudio satírico y erótico con Rutger Hauer y Monique Van Deven, de gran éxito. Continuó con tres buenas películas holandesas, EL SOLDADO DE ORANGE (1979), el drama SPETTERS (1980) y el thriller erótico, EL CUARTO HOMBRE (1979),con Jeroen Krabbe y Rutger Hauer. Su primer co-producción internacional fue la brutal FLESH + BLOOD (1985). Luego se convirtió en una de las más conocidas exportaciones de Holanda a USA con el éxito de crítica y boleterías ROBOCOP (1987) y dirigiendo, EL VENGADOR DEL FUTURO (1990). Aumentó aún más su notoriedad con el thriller erótico, BAJOS INSTINTOS (1992), con Sharon Stone. Sumamente controvertida por su sexualidad explícita y el retrato homo fóbico de las mujeres lesbianas y heterosexuales, pero un éxito comercial de cualquier manera. Nuevamente logró controversia con SHOW GIRLS (1995), que tiene por dudosa distinción ser la primera película de la corriente comercial de Hollywood estrenada con la calificación NC-17. Después de estas cintas, regresó a la violencia y a los efectos especiales que habían marcado sus anteriores películas, en cintas tales como Starship Troopers (1997) y El hombre sin sombra (2000). Si hubiese que definir el estilo de Verhoeven (dejando de lado el hecho de haber utilizado la ciencia ficción como tema principal en sus películas más taquilleras), sería quizás la forma en la que es capaz de retratarnos una sociedad (del pasado, del presente o del futuro) polarizada en una clase alta, elitista, incluso snob, por un lado, y una clase baja, humilde y enfrentada al problema de sobrevivir al día a día, por otro, y lograr situar una al lado de otra, equilibrarlas, a través de una orgía de sangre y casquería. La muerte nos hace a todos iguales. En una entrevista realizada para MAN (29/11/2007)el Director holandés señaló que Black Book "es el deseo de hacer algo distinto a lo que he hecho en los últimos 20 años. Mis últimos films en Hollywood me dejaron bastante triste y alienado. Cada vez es más complicado encontrar un buen guión. Se deja todo en manos de los efectos especiales y eso no está bien, al menos, para mí. Tal vez lo único que sucede es que me hago mayor y mis deseos ya no son para nada económicos. Sólo buscaba algo de lo que me pudiera sentir orgulloso."
Boris. 04 Agosto2.008